ANAXIMANDRO
(MILETO) 610 – 547 A C.
Ya habría objetado a Tales que el arjé no puede ser nada determinado porque es infinito y «si alguno
de los elementos fuera infinito sus contrarios serían destruidos por él».
(Simplicio, Física, 479-480). Desde
esta perspectiva la tentativa de Tales habría sido completamente estéril. La
dificultad implícita en el racionalismo de Tales, puesta de manifiesto por
Anaximandro, sólo se puede apreciar cuando tal modelo comienza a romperse
internamente. De este modo la crítica de Anaximandro se nos presenta como un
desarrollo interno del racionalismo de Tales, y éste como una fase previa y
necesaria del desarrollo de la razón. Pues lo que importa en Historia de la
filosofía no es que Tales se equivocó, sino comprender la necesidad interna del
desarrollo racional.
Tales instituye un proceso dialéctico entre las partes y los
todos: el agua, como parte del todo, debe negarse como tal parte para
convertirse en el todo, pero siendo fenómeno o parte al mismo tiempo.
Esta dialéctica es una idea que está presente en multitud de
formas de pensamiento: las homeomerías
de Anaxágoras (al menos una de sus acepciones), la mónada de Leibniz, el metafinito
matemático, la omnipresencia del alma en todas y cada una de las partes del
cuerpo («toda en cada una de las partes del cuerpo, y toda en su conjunto»,
Plotino, IV Enéada, II, 1), &c.
Pero no se trata de justificar la tesis de Tales con la persistencia de esta
idea en nuestra tradición cultural pues, en todo caso, sería esta persistencia
la que quedaría justificada a partir de su origen en Tales.
Lo que es verdaderamente importante es que este proceso
dialéctico debería estar presente de alguna manera en las propiedades del agua
empírica, aquellas propiedades que Tales pudo observar para poder elevarla a la
categoría del todo. Por ello, es necesario constatar qué propiedades del agua
empírica son capaces de cumplir las dos funciones dialécticas siguientes:
a)
El arjé se presenta como fenómeno. Al realizarse como fenómeno el arjé adoptará la forma del fenómeno consistente en ocultarse a sí
mismo como arjé. La propia transparencia del agua oculta la riqueza
de los contenidos disueltos en ella. La transparencia
es, pues, una propiedad del agua empírica con una función completamente apariencial que nos oculta la realidad contenida en ella. Todas las
cosas se convierten u ocultan en el agua (la tierra, por ejemplo, al disolverse
como lo hace la sal o el azúcar). Por ello, la distinción entre apariencia / realidad está siendo
ejercitada ya por el propio Tales.
b)
El fenómeno como arjé.
El fenómeno o forma, en cuanto parte, debe negarse como tal para desempeñar el
papel de la totalidad. Esto sólo será posible en tanto en cuanto el fenómeno
elegido contenga en sí mismo el esquema de transformación en las demás partes,
de tal modo que todas las formas del mundo (A, B, C, ...) no son sino
transformados de la misma sustancia (monismo de la sustancia). Contribuiría a
la elección del agua como sustancia primordial capaz de transformarse en otras
muchas formas, el hecho de los diferentes estados en que se presenta el agua:
sólido, líquido y gaseoso; también la observación de su transformación en
mármol en las cavernas (las estalactitas, según cuenta Jenófanes de Colofón,
frag. 47). Pero, sobre todo, el agua empírica parece poseer esta propiedad
metamórfica en los procesos de rarefacción (mánwsiV) y condensación (púknwsiV),
que Simplicio (Física, 24, 28-31 y
180, 14-16) atribuye a Tales y a Anaxímenes.
Los procesos de condensación y rarefacción son
transformaciones recíprocas que nos permiten atribuir a la escuela de Mileto la
racionalidad propia de un grupo de
transformaciones. Este grupo tendría
los postulados siguientes:
1) Postulado
de cierre. El
producto de dos rarefacciones es siempre una rarefacción y el de dos
condensaciones una condensación. Es decir si por condensación paso de A a B,
y de B a C, entonces el paso directo de A
a C es también una condensación. Lo
mismo se puede aplicar a la rarefacción. Si p = condensación, y m =
rarefacción, resultará
pi / pj = pk
mi / mj = mk
mi / mj = mk
2) Transformación
inversa. A cada condensación corresponde una rarefacción y viceversa.
A pi corresponde pi-1
= mi
A mi corresponde mi-1 = pi
A mi corresponde mi-1 = pi
3) Transformación
neutra. Existe una transformación que aplicada a cualquier fenómeno lo deja
invariante. Por ejemplo, la traslación de un cuerpo sin variación de volumen.
4) Cotas.
Este proceso tendría dos cotas: la rarefacción máxima correspondiente al
espacio infinito y la condensación máxima correspondiente al punto. En ambos
casos el mundo de las formas desaparecería, pero parece ser que esta
perspectiva está cerrada para el pensamiento de Tales, aunque no para
Anaximandro.
5) En el concepto del racionalismo del grupo de transformaciones (propio de la escuela milesia), están contenidas múltiples ideas,
algunas explícitas en los propios fragmentos de Tales, y otras cuya atribución
parece obligada.
1) El hilozoísmo.
La cota máxima de condensación funcionaría en Tales como una idea límite en el
sentido de que si bien no es posible su realización absoluta, puesto que en tal caso desaparecería el mundo de las
formas, sin embargo a mayor condensación
relativa correspondería mayor sustancia
relativa. De este modo, la abundancia del agua, más que extensiva, sería
intensiva y aparecerá sobre todo en las determinaciones más ricas, como en la vida
y en los organismos (hilozoísmo). El
proceso de la vida no consistirá, pues, sino en el mismo proceso de
conservación del grado de condensación, que cuando no ocurre conlleva a la
muerte.
2) La Idea de
continuo. La Idea de transformación de unas cosas en otras contiene la idea
de continuidad (de un monismo
continuista). En última instancia todas las partes del mundo no son sino
metamorfosis de lo mismo. En el agua empírica las partes del agua se absorben
en el todo perdiendo sus perfiles (la gota de agua desaparece en el conjunto de
las gotas, y el movimiento se propaga por continuidad en el agua a partir de un
centro). La transformación de unas cosas en otras se produce en Tales de un
modo directo e inmediato.
3) La Idea de eterno
retorno. El mundo de Tales sería un mundo atemporal. La fúsi V es aquello de lo que todo procede ahora y
siempre. El universo de Tales no da lugar a una disolución temporal de las
formas, dado que el proceso es siempre reversible: a toda condensación
corresponde siempre una rarefacción y viceversa.
4) Una antropología
relativista. La reversibilidad de las transformaciones concluye
necesariamente en una moral de corte relativista: todos los valores son, al fin
y al cabo, simples transformaciones de la misma sustancia. Este proceso
reversible sirve a la vez de argumento a la organización democrática de la
política, e, incluso, las división entre los pueblos (griegos / bárbaros) es
relativa.
5) Modelo
reflexivo del conocimiento. El agua como esquema de identidad podría haber
servido a Tales para establecer una teoría del conocimiento y de la visión como
reflexión. El ojo es agua o humor acuoso que refleja los objetos externos, al
igual que el agua de las charcas refleja los arbustos de sus orillas.
IDEAS PRINCIPALES DEL PENSAMIENTO DE
ANAXIMANDRO
- Pensaba que nuestro mundo simplemente es uno de los muchos mundos que nacen y perecen, lo que él entendía por “ lo indefinido”
- El principio de todas las cosas no era el agua, sino más bien una sustancia indeterminada y sin forma, de esta todas las cosas proceden, a la que lo llamó ”APEIRON“ que significa lo indeterminado, para los griegos lo indeterminado se identifica con el caos, el cosmos procede del caos.
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